El Gran Premio Batalla de Tucumán tuvo un desenlace acorde con la expectativa que había generado durante los últimos días. Thor Medina, uno de los caballos de mayor jerarquía entre los 13 participantes, se quedó con la edición 71 de la tradicional competencia ante una multitud que superó las 30.000 personas en el Hipódromo de Tucumán. El ejemplar, que había sido representante argentino en la última edición del Gran Premio Latinoamericano disputado en Perú, además estableció el récord para los 2.200 metros con un tiempo de 2’16”3/5.

La carrera comenzó con Travel Pass tomando la delantera, seguido de cerca por Ecográfico Rim, mientras Thor Medina se ubicaba entre los puestos de vanguardia. Con el desarrollo de la prueba, el caballo preparado en Río Cuarto fue avanzando hasta quedar bien posicionado para afrontar el tramo decisivo. Al ingresar en la recta final, el número cuatro apareció entre los principales protagonistas y comenzó a buscar la punta.

En los últimos 200 metros apareció lo mejor de Thor Medina. El ejemplar aceleró en el momento indicado y logró sacar diferencias sobre sus rivales para cruzar el disco con dos cuerpos y medio de ventaja. El marcador oficial determinó un empate en el segundo puesto entre Pepe Curdeles, conducido por José Alfredo Vizcarra, y Suffok, con Facundo Ricardo Morán. Cuarto quedó Ecográfico Rim, seguido por Endor Rye y Contursi, mientras Santo Hermano completó el grupo de los siete primeros.

La conducción estuvo a cargo del cordobés Marcelo Quinteros, quien también había ganado una de las pruebas anteriores de la jornada. “Fue una alegría y una emoción terrible en esta carrera”, contó el jockey después del triunfo. Sobre el momento en que advirtió que podía quedarse con el Gran Premio, explicó que logró aguantarlo durante los primeros metros y que decidió hacerlo correr en el opuesto: “En el derecho lo puse a correr. Arrancó y ganó muy fácil”. Además, reveló el impacto que tuvo el festejo frente al público: “Recién cuando íbamos desfilando ahí con el caballo, se me caían las lágrimas, a ver todo el público gritando y la gente”.

Un caballo que llegó especialmente para correr el “Batalla”

Thor Medina había llegado desde Buenos Aires para disputar especialmente esta competencia y venía con antecedentes de enorme jerarquía: ganador de Grupo 1 y representante argentino en el Latinoamericano. Martín Carezzana, uno de sus entrenadores, destacó que el ejemplar respondió a la preparación y contó que venían buscando este resultado desde hacía tiempo. “No es fácil. Gracias a Dios, se dio”, expresó. Su padre, Sergio Carezzana, también celebró el triunfo y remarcó la importancia de la competencia: “Es una de las carreras más importantes del interior del país”.

Un triunfo que jerarquizó aún más al “Batalla”

El triunfo de Thor Medina fue celebrado por una numerosa delegación llegada desde Río Cuarto, donde el caballo se encontraba al cuidado de los Carezzana, y por sus propietarios. Freddy Torelli, uno de ellos, recibió el trofeo en una ceremonia que reunió a jockey, entrenadores y propietarios. La consagración, además de la marca récord y la jerarquía del ganador, volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de que el “Batalla” alcance una mayor relevancia internacional en el futuro. La calidad del vencedor y la multitud que acompañó la jornada reforzaron el peso de una competencia que volvió a trascender las fronteras de Tucumán.